miércoles, 24 de noviembre de 2010

Tú, 

Y son esas imagenes, esas secuencias no soñadas, esas situaciones no pensadas.
esos destellos de luz precipitadamente disparados a mi alma. despertandome...
Lo que me hace sentir diferente... lo que me hace sentir rara...
lo que esta fuera de contexto, lo que se aleja de prototipos básicos,
lo que sobrepasa los límites.

El riesgo absoluto de encaminarse a un desierto de espejismos.
expuesto considerablemente a mi,
un demonio clásico y constante.
un mundo oscuro y peligroso...
un bloque de argumentos impermeables,
una fuente de sentientos improvisando constantemente.
un mar de olas fantasmas reventando a cada instante mis pensamientos frustrados.
navegando en mis llantos secretos.
ahogandose en mis discretos acontecimientos de naufraga angustia.


Llegaste tú como pensamiento en un barco.
como la luz de una luciérnaga en medio de mi naufragio.
tan brillante, tan real y alucinante a la vez.
tan extraño...
instantanéo como el aroma del café.
amargo, dulce, envolvente, seductor
 tan placentero, tan agradable...

Tú,
 Proposito de avance,
 con la mínima intención de considerable astucia.
Rutinario caminante y alegre en su sol perdido.
brillando a tiempo embriagado de sonidos.
De nostalgia, de amaneceres y días eternos de libertad absoluta.
dirigiendote a lo desconocido te aproximaste a mi,
un abismo interminable, 
como si cometieras un suicidio te lanzaste.
Pretendiendo no morir antes de la cahída.
 en el mismo golpe de ensueño aún no enfrentado,.
 seguramente futuro.
 lenta, pausada y cuidadosamente.



 fuertemente decidido... 
cruzaste el cendero de la muerte,
 llegando hasta mi, 
un ser incompleto, conciente, fugaz, sin temor y sin culpas
nocturno y de sentimientos crudos y  vegetales.
crucificada en centenares de ramás pobladas por ausentes olvidos...
fugaz y transparente.
pasajera y amnesica,
imperdonable, impredecible
voráz, apagada, sin luz...


vacía, sola, triste, fria,
insolente y venenosa.
aceptablemente libre...
considerablemente herida

En esta soledad cómoda y nocturta te pienso, te pienso y dudo.
En esta soledad encendida y clara, te respiro aún en mi ambiente mudo
tan inocente, tan exquicito y tierno,
tan suave, tan presente y tan mio y tan ausente.


Como el principio de un fin muy amargo...
como el inicio de un llanto imprescindible y callado...
como si ya te empezara a odiar, después de haberte amado demasiado...

Me resultas imaginario,
 concientemente inventado, inevitablemente soñado.
invadiendo mi locura, saturando mi espacio.
 habitando mis pensamientos vagos de ausente cordura...
de poco, muy poco entusiasmo...
inexplicable, materia ausente,
 te escucho, te pienso, te observo, te percibo...
te siento vivo.


Yo inherte.
Tú  soñado, 
consumiste de mi veneno, para no quedarte solo.
para hacerme compañía sin ser invitado.
crees merecer vivir en mi muerte eterna.
 con el corazón retumbando 
para que yo pueda escucharlo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario