1. Permitir que la mente derive fácil y libremente a un estado de conciencia concentrada, que difiere de la conciencia cotidiana.
2. Dirigir la mente en una dirección específica a fin de que trabaje para nosotros de una forma concreta.
3. Dirigir la mente en la sucesión que alcanzará y conservará las metas que nos hayamos propuesto.
Todos los sentimientos son memorias condicionadas, así como los pensamientos.
Las emociones son sus sensaciones. Los pensamientos son sus huellas mentales.
La emoción viene primero. Los pensamientos siguen los sentimientos.
El valor más elevado de las emociones y el acceso al alma es la intuición a través de la pasión.
La voluntad es dirigida por nuestro conocimiento. Cuando intuimos, estamos en contacto con el verdadero nivel del alma. Experimentando percepción directa.
El problema es que la personalidad no sabe que las necesidades NO pueden ser satisfechas desde fuera, Porque es un reflejo físico. Y Nunca serán encontradas en gratificación del deseo.
Por medio de la gratificación del deseo simplemente estamos regalando más de nuestra individualidad y nos sentimos más y más vacios.
Y, Tratando de llenar el vacío más y más, creamos patrones y creencias que nunca pueden llenarse desde afuera.
La presencia del Espíritu divino es el agua de la vida, la que previene la sed devoradora del descontento mortal y el hambre indescriptible de la mente humana no espiritualizada.
El Espíritu nunca impulsa, sólo guía.
Somos transformados por la renovación de nuestras mentes.
La esperanza es la hermana pobre de la fé.
LOS COLORES DEL AURA>>
Azul: Ganas de vivir -Emana de personas positivas, joviales, sinceras, amigables, honradas y con seguridad en sí mismas, está relacionado con la espiritualidad y el conocimiento, denota también equilibrio y buena salud. El sistema nervioso está relajado y es frecuente en la comunicación telepática. Los colores azules sucios o apagados pueden denotar melancolía y depresión.
Verde: Dotes curativas -Emana de personas tranquilas, sosegadas y reflexivas que pueden afrontar cualquier dificultad con confianza en la vida. Tienen gran capacidad creativa y mental y, en especial, dotes para la sanación y pasión por la jardinería. En caso de estar sucio indica lo contrario.
Rojo: Liderazgo -Emana de personas muy pasionales y vitalistas que conceden mucha importancia al mundo físico y material. Tienen egos fuertes y ansían alcanzar el éxito. Son afectuosas y cálidas, pero con frecuencia nerviosas y egoístas.
Naranja: Armonía y solidaridad -Emana de personas muy energéticas, equilibradas y vitales. Cuanto más pura sea la tonalidad, mayor será la espiritualidad. Si por el contrario es sucia y apagada tirando a marrón habrá egoísmo, materialismo y avaricia. Cuando el naranja es muy fuerte contribuye a un halo amarillo, que después se vuelve dorado y la persona que lo emana es un poderoso maestro espiritual.
Rosa: Humanismo -Es el color de los artistas, del refinamiento de espíritu, de la mística, de la belleza del espíritu. Las personas que lo emanan son filantrópicas y humanitarias y disfrutan de la vida cotidiana. Refleja un buen equilibrio entre conciencia espiritual y existencia material. Las personas más avanzadas no sólo tienen un halo amarillo alrededor de la cabeza sino también un aura rosa grande extendiéndose más lejos.