"Un consejo, quiérete y deja que te quieran. Pero no dejes que vuelvan aquellos que ya partieron, no eres la terminal de un aeropuerto esperando vuelos, reencuentros y besos. Eres el avión, así que toma el control y vuela lejos, sé libre. Pero sobre todo, sé feliz". (Está bien recordar las promesas y reafirmar las decisiones que se han tomado en base a sentimientos y personas, eso me recuerda que no hay forma de volver a confiar, No hay retorno, y que lo único que funciona son, la distancia permanente y el olvido).
Un día apareció mi ex, había pasado mucho tiempo desde la última vez que habíamos compartido una conversación.
La primera vez que hablamos fue mediante un texto y lo primero que dijo fue que se moría por verme. (esa frase movió algo en mi y lo invité cordialmente a vernos, realmente pensé que no era una mala idea y me equivoqué).
La segunda vez que hablamos, el ya estaba fuera de mi casa esperando verme...
Ambas veces fueron muy extrañas, sin embargo no dejamos de vernos por algún tiempo de manera esporádica, hasta que mi memoria empezó a refrescar toda su mala conducta, en cuanto él dejó de mostrarse como alguien renovado y sin malas intenciones, sus mentiras, traiciones y todas esas actitudes que en personas como él, no cambiarán jamás le brotaban por los poros. No tardó mucho en ser él mismo, la persona que llevaba escondida por años en ese cuerpo deteriorado por el egoísmo.
Indiscutiblemente no es buena idea volver a tener comunicación con gente como un ex, que engaña, que destruye emocionalmente... que miente, que daña, que no es leal, que desprecia, que culpa, que obliga, que controla, que te arruina la vida por completo.
Indiscutiblemente no quedan bonitos recuerdos, el peso de una evidente balanza inclinada hacia el dolor.
Yo lo amaba, de eso es lo único que estoy segura. Nunca supe si su amor fue sincero, nunca lo sabré. Con el tiempo dejará de importarme. Intento olvidar y soltar, siempre ha sido así... hasta que él aparece y arruina todo mi esfuerzo.
Esa relación agotó mi vida. Me dejó derrotada, quebrantada. Robó mis mejores años, Si bien es cierto el tiempo no se recupera al igual que los sentimientos... y yo sigo en el limbo, pero con nuevas metas, con sueños viejos por cumplir, sueños en los que él ya no se encuentra incluído!
Para mi ya nada tenía sentido, la vida había concluido y debía/necesitaba continuar, hacer algo, conseguir un motor nuevo que me permita arrancar de éste sitio sin alma.
No sé qué tan bueno es el perdón. sólo sé que es importante perdonarse a sí mismo y dejar de buscar un culpable o un motivo, aunque las evidentes acciones de los demás llevadas por el egoísmo, deducen las peores intenciones.
Para qué estacionarse fuera de mi casa a espiarme?
Para qué hacerme creer que saca tiempo de donde no lo tiene para verme?
Para qué, para qué?
Para personas así, los sentimientos de los demás solo son un juego. No vale la pena. No te arriesgues a volver, es mejor dejar enterrado el pasado, lo más lejos posible de ti, y continuar. No dejes que se quede. No permitas que personas así caminen a tu lado nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario