Un domingo de excurción, recorriendo el mercado de Bucay, y sus alrededores, pudimos divisar un puesto de sombreros de paño fino, supe que era para mi desde el primer momento, jaja aunque me gustaba la misma versión en gris, este sombrero espectácular ahora es parte de mi...
Un dia, un sombrero sin dueño postrado sobre un blanquionoso pedazo de lona fria.
ya cansado y triste... empezo a sacudirse,
a gritar y a fingir locura...
Nadie notó su presencia,
Nadie supo que estaba vivo aquel día
disfrutaba esa voz que cantaba suavemente,
no sabia que era música, pero aun así le apetecia...
lo alegraba el sonido que provocaba el paso de la gente...
el rechinante paso de un triciclo viejo
lo atormentaba ver las personas gritar, y a los perros ladrar...
no soportaba escuchar a los niños llorar...
prefería estar encerrado en una caja y no soñar más
El sombrero al no entender lo que sucedia,
en sus soledad e incomprención decidio vivir así...
decidió nunca mas escuchar
al no tener sentido de estruendo,
se quedaba intacto esperando...
esperando algo que no conocia...
pero al fin un día, de tanto esperar, conocio a alguien que lo tomo, se lo puso en la cabeza, para ayudarlo a entender y pensar... si... para poder entenderlo, para poderlo llevar a pasear....
Aquel domingo lo encontre yo, con una hermosisima flor adornando su peinado...
y ahora es mio...
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